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relatos desde la carcel por poly |
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Estás detenido. Arriba de la puerta de recias rejas de la celda dice <<<en una isla me encuentro encadenado. Soy un naufrago en penumbras, rescátame princesa y hazme esclavo de tu voluntad>>> Este relato necesariamente anónimo es el resultado de un par de entrevistas realizadas a jóvenes detenidos en el marco de la ley de estupefacientes (23737) que penaliza el consumo de Marihuana, entre otras. Ley votada por un estado que tolera gobiernos sospechados de "hacer la vista gorda" -cuando no participar- del tráfico de drogas verdaderamente peligrosas. Este relato necesariamente anónimo puede ser vivido por cualquiera de ustedes en cualquier momento.
Es preferible pasar por alto el relato exacto de la detención a manos de un agente incipientemente resentido "no-se-por-que-razón", un pequeño tirano de cachiporra que se erige en dios para juzgar elecciones personales cuando no le tiembla la pera para fajar a su mujer o a los chicos en su casa. Preferible es concentrarse en el periplo de las celdas y maltratos, hambreadas y angustias a las que someten a quienes llevan un toco insignificante para fumar por 3 o 5 dias, según el caso. Cinco detenidos en un solitario de 2 x 1, con puerta de chapa y una ventanita minúscula que daba a un tubo fluorescente. Después de entumecerse 12 horas sin comer, sin poder hablar por teléfono, sin agua; una creciente desesperación se apoderó de todos. Como una peste se propagaba la violencia contra la puerta, contra la autoritaria autoridad. Contra el ridiculo de un sistema judicial poco juicioso, un sistema legislativo ilegitimo, un poder ejecutivo al que habria que ejecutar. Gente de todo el país
que solo quería ver las bandas y fumarse un porrito termina encerrada
cinco dias hasta que la fiscalia federal de turno se decida a dictar la
libertad, despues de quitarla innecesariamente por un acto privado en
el cual no debiera interferir. Y luego la máquina de criminalización
en marcha para darle de comer a los parásitos del sistema judicial,
de la corporación de leguleyos, a la policía federal, al
correo y a una larga lista de infractores a cientos de leyes, reglamentos,
pactos y decretos que -por no ser descubiertos aún- te convierten
en delincuente común. (( Drogón, hippie hijo de puta, cagate
en la hostia.))
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Hombres presos. Dos aclaraciones al respecto son importantes. La primera es que éstas historias son reales, existentes, ocurridas en este nuestro mundo, nuestra cárcel. La segunda es que son sólo las versiones de los condenados, lo que ellos relataron. I Un hombre cualquiera llegó una noche a su casa pobre de un barrio de algún pequeño pueblo del interior de Córdoba. Sus dos hijos, entre 20 y 30 años, se peleaban por algún motivo de borrachos, de muchos en una pieza, de mujeres cruzadas; se pegaban y le metian miedo a la madre, a los más chicos; revoleaban cosas, rompían los poco que había. El tipo no los podia parar, nadie los podia separar. El tipo agarró la escopeta siempre descargada que colgaba de la pared. Ese día el arma estaba cargada y mató al más chico e hirió al más grande de sus hijos. Se quería morir él, no lo podía creer. Menos cuando se vio en una celda, y en otra, y en otra hasta que por falta de abogado de pobres terminó 15 años adentro del penal de San Martín. Perdió todo lo que le quedaba de lo nada que tenía. Si sale no tiene donde ir, ni que hacer, ni que comer. No lo visitan porque está lejos de Córdoba la casa. Casi prefiere no salir del penal de San Martín. II El tipo era jodón
y borracho, pero sobre todo violento. Se le escapaban las manos para el
bife y los pegaba fuertes. De las piñas ni hablar. Una joda de
chupados derivó en una piedra que voló hasta el vidrio de
la casa de una vieja del barrio. Se chifló y le rompió el
vidrio de la ventana. Arriba la insultó y se ganó una denuncia. La mala suerte se le avino. En una requisa cualquiera un guardia lo abofeteó y el loco no se bancó la cachetada. De una trompada le sacó dos dientes y con los mismos abogados de cuarta de los que-no-pagan la condena le creció hasta los 2 años. El tipo andaba con mala conducta y estaba entre ojo y ojo de la guardia de la cárcel. La tercera es la vencida. La mala suerte de estar al medio de un motín cuando la guardia te tiene entre sus cejas terminó el trabajo de criminalización. En las horas en las cuales los motines se calman y la guardia se "venga" dulcemente un grupo de seis lo sacan de la celda y se lo llevan al patio para bailarlo. Lo zamarrean de lo lindo hasta que se defendió como un hombre, a trompadas mató a dos guardias e hirió a varios más. Cadena perpetua y a la bolsa, en el penal de San Martín.
El asaltado le arrebata el arma y lo mata.
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desde el penal de San Martín: Entrar.
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Todo
preso es político (Beilinson- Solari) Si esta cárcel
sigue así El ascensor ya
sube Obligados a escapar El ascensor ya
sube deténganme, Quince años
pagó ayer
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"Sr Cobranzas"
(Extracto de partes) .....porque Menem,
porque Menem, No me digan: se
mantienen con la plata de los pobres, Son todos narcos,
y de los malos. Y ahora va, y ahora
que. ................................. Ahí está,
se lo prohibió el cabezón, ...adios el muro,
Stalinista Te persiguen si
sos puto, te persiguen si sos pobre |