| TEATRO | Sobre Quinotos al Rhum de Gonzalo Marull |
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(Auto)entrevista
a uno de los actores.
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¿Existe una extensión de la vida después de la muerte física? |
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Si me
preguntan sobre la historia de la obra, diré que si hay una, pero
la llamo historia-molecular, y luego hablo de historias-átomo.
Digamos que la historia-molecular es la historia de toda la tirada de
la obra. Y si, ahí vamos a ver a unos jóvenes en una tarde
cualquiera de sus vidas y uno de ellos, Enrique, trae helado para Rosario
y Diamante que se habían quedado en la casa jugando. Digamos que
esa es la historia. Nada de otro mundo. La cuestión esta en la
palabra, en el dialogo y en las relaciones.Cada personaje, que en total
son cinco, tiene una historia que descargar. |
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¿Cómo
fue la propuesta metodológica para diseñar el trabajo?
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Principalmente creo que es mucho mas difícil ver algo velado que algo de-s-velado. Hay quien dice que se oculta para mostrar su verdadera personalidad y otros que se ocultan para no ir en cana pero yo no sé. Yo cada vez me pongo mas en evidencia y nadie dice nada. Tal vez eso sea lo más molesto para uno. Como actor, en este trabajo, trato de hacer lo que escucho y veo. Hay quien habla desde adelante, reconozco la voz del director-escritor Marull y trato de comprender holísticamente para proponer algo en la escena. Otras veces el que me habla es el texto que me dieron. El texto dice cosas que están ahí pero no siempre escuchamos lo que dice realmente, así que yo siempre les pregunto a los otros si escucharon algo y así corroboro las cosas que escucho. El problema es que uno como actor es una sola cosa y muchas veces uno entiende perfectamente lo que debe acontecer pero se paraliza en el camino de la realización. Y realizar es trascender. |
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¿Cómo cree usted que la crisis religiosa influye en los procesos creativos? |
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Yo lo
que más creo es que todo va hacia algún lado. Todo movimiento
presupone una dirección y aquel que vuelve también puede
estar yendo. Creo que Sofones de Hellias tenía razón cuando
decía que no le gustaba la sopa de tortugas
porque representaba el movimiento del cosmos, un movimiento circular
pero no plano. Los diálogos son casi sin pausa, no sabemos si realmente los personajes escuchan lo que dicen los otros o si esos diálogos se repiten casi todos los días en las vidas de los personajes. Y los personajes, que a medida que avanza la obra se vuelven mas extraños y ajenos, dibujan las pausas ahí donde no está la palabra. Se puede llegar a decir que son dos obras; de la mitad para adelante y de la mitad para atrás. Y si me preguntan, prefiero la primera, o sea, la segunda parte. Pero una, cualquiera, no es sin la otra, cualquiera. Finalmente es un todo y es preferible preferir todo a un poquito. |
| TEATRO | Sobre Quinotos al Rhum de Gonzalo Marull |
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DocumentA. Mayo 2003. |
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